Estoy segura de que estarás más que cansado de escuchar todo el rato que tu comunicación digital, sin contenido, está vacía. Que los contenidos de valor son los que conectan y enganchan a tu público. Que todo proyecto de éxito utiliza el contenido como carta de presentación.

Hoy vas a entender quién es quién en…

EL CONTENIDO DIGITAL EN EL MARKETING CULTURAL

 

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Hoy en día ya no se nos ocurre (al menos a mí) lanzar comunicaciones sin contenido. Hemos pasado de informar a comunicar. Y comunicar implica que toda acción comunicativa debe tener un valor y crear una reacción determinada en el público al que se dirige: los deseados feedback y engagement.

 

Sin embargo, entiendo que para ti, que no tienes por qué saber de qué va todo esto de la comunicación digital… Te puede resultar agotador cumplir con todas las novedades y exigencias que se van dando en este ámbito.

 

Por eso hoy quiero aclararte en qué consisten todos esos conceptos “marketinianos” que utilizan el contenido como premisa para generar nuevas formas de conectar con el público.

 

Contenido, contenido… Y más contenido. Como decía en un post anterior, donde te daba algunos consejos para la creación de tus contenidos digitales:

 

“”El contenido es el rey. La conversación la reina. Y el producto eres TÚ (o tu proyecto).

 

Solo ves contenido por todos lados. Ves a todo el mundo hablando de ello y llevándolo a cabo, pero nadie te explica exactamente qué es y cómo puedes aprovecharlo.

 

Vamos a jugar al Quién es quién de los contenidos digitales, a identificarlos y a saber cómo puedes usarlos en tu proyecto creativo-cultural.

 

 

¿Por qué el contenido es tan importante en comunicación digital?

Aunque esto es algo que ya he tratado en otros posts (como verás, hablo mucho de contenido), sí que quiero recordarte la importancia que tiene.

 

Verás. Tu público (y seguramente, tú también) anda sumergido en un bombardeo diario de información que incluso me atravería a llamarlo infoxicación o desinformación: de tantos mensajes que recibimos a diario, y al ritmo en que los recibimos, nuestra mente está aprendiendo a ser cada vez más selectiva, y a prestar atención a aquello que realmente sea relevante. Recuerda cuando te hablaba de los requisitos que debe cumplir un buen contenido.

 

Y en medio de ese bucle que cada vez gira más rápido y al que se añaden millones, billones y trillones de contenido a diario, hay que empatizar y ser realistas. No todos los mensajes pueden captar igual la atención. Por ello, no basta con decir “aquí estoy yo” y esperar a que el feedback sea maravilloso e inmediato.

 

Antes a lo mejor sí funcionaba, cuando internet empezó a andar y si alguien entraba en tu página web era porque te conocía seguro y quería saber cómo contactar contigo, pero poco más. Internet avanza cada vez más rápido, y esto es así: o te adaptas, o te quedarás obsoleto para siempre.

 

El contenido es lo que consigue captar la atención, enganchar e invitar a tu público a que se sienta identificado con la misión de tu proyecto creativo-cultural.

 

Y en este sector, lo tenemos más fácil que en cualquier otro, porque si algo prima en el sector creativo-cultural, es el CONTENIDO como fuente inagotable de información que se puede comunicar, transformar y reutilizar de mil maneras distintas.

 

 

MARKETING DE CONTENIDOS: La disciplina.

 

El marketing de contenidos es una variante del marketing digital que busca generar confianza, autoridad y credibilidad a través de los contenidos digitales que emite un proyecto.

 

El objetivo del marketing de contenidos es que te posiciones como referente/experto/especialista con tu proyecto y en tu sector. Tienes que conseguir que tu audiencia te busque por este motivo. Necesitarán avalar sus decisiones con tu opinión, visión, punto de vista, etc., sobre los contenidos digitales que emitas.

 

Dar para recibir. Así se podría definir resumidamente.

 

¿Qué tipo de contenido puedes comunicar? Sobre todo aquel que no sea publicidad, es decir, que no tenga un objetivo claramente comercial o de venta. Este tipo de marketing funciona muy bien para aquella parte de tu target que está en una fase inicial con respecto al problema que tú solucionas: buscan información, opiniones, experiencias… En este momento no buscan cubrir inmediatamente esta necesidad.

 

Están abiertos a conocer más detalles, a aprender más sobre determinados temas y, sobre todo, a recibir mucho valor que complete lo que están buscando. Vamos, que debes superar sus expectativas con respecto a sus intenciones iniciales.

 

Tienen que sentir que lo que compartes es de manera desinteresada, que todo el contenido que aportas no tiene detrás una intención comercial explícita, porque si no, los vas a ahuyentar y vas a dar la impresión totalmente contraria.

 

Recuerda que la agresividad o el intrusismo no es compatible con el marketing de contenidos. Para eso ya hay otras herramientas, que ni de lejos te voy a recomendar nunca para el sector creativo-cultural, porque no son su campo de acción.

 

Como ves, se trata de una disciplina “global” que debes integrar en tu comunicación digital, centrado sobre todo en el contenido como estrella de cada acción que realices.

 

 

ESTRATEGIA DE CONTENIDOS: El hilo conductor.

En Planificación Estratégica se suele definir la estrategia como “una serie de acciones dirigidas a cumplir un fin determinado”. La RAE define estrategia como “el arte, la traza para dirigir un asunto”.

 

Y cuando una definición empieza con “el arte de…” para mí quiere decir que la creatividad entra en acción. Quiero decir que la estrategia TAMBIÉN ES CREATIVA. Ahí donde la ves, que parece inaccesible e imposible de entender.

 

La estrategia de contenidos se puede definir como el arte de generar una serie de acciones creativas encaminadas a conseguir un objetivo específico.

 

Es la intermediaria, la línea que une tu objetivo (intangible) con la acción (tangible). Es el medio mediante el cuál vas a ejecutar el QUÉ, esa idea tan maravillosa que se te ocurre siempre en primer lugar, y que sin embargo, hay que dejarla para lo último.

 

¿Por qué las ideas creativas se dejan para el final? Porque hay que saber encajar y clasificar cada idea que se te ocurre en la fase adecuada. No puede empezar a ejecutar una idea sin saber qué estrategia estás siguiendo ni con qué fin.

 

Vamos, lo que es empezar la casa por el tejado. Por eso, el QUÉ, la tangibilización de tu objetivo, es lo último que siempre se define.

 

Este es el proceso adecuado:

 

OBJETIVO (por qué) -> ESTRATEGIA (cómo) -> ACCIÓN (qué)

 

Y si lo sigues así, te aseguro que tus contenidos digitales tendrán éxito.

 

Para definir tu estrategia de contenidos, tienes que tener en cuenta estos aspectos:

  1. Objetivos.
  2. Público a la que se dirige.
  3. Herramientas digitales.
  4. Calendario de contenidos digitales.
  5. Métricas y evaluación de resultados.

 

 

PLAN DE CONTENIDOS DIGITALES: tu hoja de ruta.

El Plan de contenidos digitales es un documento base que recoge de manera general todos los aspectos relacionados con tu marketing y estrategia de contenidos. Es un manual de estilo para un determinado canal digital, y se suele emplear para definir el uso de las redes sociales.

 

Debes ser consciente de cómo funciona la comunicación: de lo general a lo particular. De lo global a lo específico.

 

Por eso un Plan de contenidos digitales te da una visión general y global de cómo va a funcionar, estableciendo objetivos, estrategias, acciones y demás factores a nivel global.

 

Es una guía que siempre debes consultar para saber que su funcionamiento está siendo el adecuado; que estás comunicando al público que te interesa; que el tono comunicativo y la voz de tu marca se están materializando adecuadamente, etc.

 

Por otro lado, el Plan de Contenidos Digitales parte del Plan de Comunicación Digital: es la materialización de los objetivos y las estrategias, a través de la concreción de las diversas acciones comunicativas puestas en un calendario/cronograma/timing bi-tri-semestral.

 

En un plan de contenidos digitales concretas la estrategia y las acciones de cada objetivo según el periodo en el que está previsto que se ejecuten.

 

Y después de concretar todo lo anterior, llegamos a lo que seguramente estés deseando: el CONTENIDO. El contenido es lo más parecido a todas las ideas creativas que te comentaba arriba. Es importante que no te dejes llevar.

 

Para materializar esas ideas de forma eficaz, óptima y alineadas estratégicamente el resto, debes plantearte primero otros factores que forman parte del proceso previo a esa materialización.

 

Aquí es donde entra el calendario de contenidos digitales: un cronograma/timing de las diversas acciones comunicativas que previamente has planificado en el Plan de contenidos.

 

Es el resultado del Plan de contenidos a un nivel más específico y concreto, porque ya estás poniendo fecha de ejecución para cada acción comunicativa, para cada contenido digital.

 

¿El siguiente paso? Solo depende de ti empezar a implementarlo 😉

 


 

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¡Nos vemos en el siguiente post!


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