¿Tu marca, negocio o proyecto se encuentra en un cambio de paradigma? ¿Se avecina una nueva etapa y necesitas realizar esa transición de manera coherente y sin mucho lío? ¿Has tenido una crisis y no sabes cómo comunicarla y continuar? ¿Cómo gestionar el cambio a través de la comunicación digital?

Hoy quiero contarte…

CÓMO GESTIONAR UN CAMBIO EMPRESARIAL A TRAVÉS DE LA COMUNICACIÓN DIGITAL

 

Cómo afectan los cambios internos de una empresa a la comunicación y marketing digital, culturina comunicacion

 

Dentro de todas etapas que vive una marca, negocio o proyecto, quizá el lanzamiento sea la más “fácil”. Y es que empezar desde 0 a construir tu identidad digital, aunque no lo parezca, es una de las etapas más llevaderas en cuanto a procesos comunicativos se refiere: tienes todas las oportunidades del mundo para construirlo, todo está por hacer.

 

En mi caso (como profesional), no es lo mismo trabajar con una marca, negocio o proyecto que ya está funcionando, a uno con el que poder implicarte desde que es “chiquitito”, y acompañarlo en esa fase de crecimiento.

 

Si bien todas las etapas comunicativas que puede afrontar una marca, negocio o proyecto me parecen muy apasionantes, unas son más difíciles que otras en cuanto a su comunicación se refiere.

 

¿Y cuáles son las etapas comunicativas que se pueden atravesar?

 

Como ya te he contado en otros posts (como este sobre los objetivos en comunicación digital), la comunicación digital funciona como un tobogán:

 

De lo general -> sobre los pilares de tu marca, negocio o proyecto.

A lo específico -> cómo la comunicación te ayuda a difundir tu misión.

 

Entonces, la comunicación digital no es más que esa herramienta que te acompañará en cada etapa que atraviese tu marca, negocio o proyecto:

  • Lanzamiento.
  • Posicionamiento.
  • Consolidación.
  • Expansión.

 

En todas ellas los objetivos, estrategias, acciones e ideas creativas irán variando en función del momento y de cómo necesites cubrir esas necesidades comunicativas.

 

Pero hoy quiero centrarme en contarte un caso muy personal: cómo yo he gestionado este cambio de etapa en mi Agencia, Culturina Comunicación.

 

Porque si no es con ejemplos concretos, sería muy difícil contarte cómo gestionarlo (además de confidencial en el caso de mis clientes de Asesoría). Así que, aquí tienes este post bajo demanda de mi comunidad de Instagram: cómo gestioné personalmente el salto cualitativo de mi marca y cómo lo plasmé en mi comunicación digital.

 

 

Paso 1: (de bruces con la) Realidad.

Aunque el título del paso 1 te pueda parecer muy negativo, nada más lejos de la realidad (valga la redundancia). A veces necesitamos soñar pero con los pies en la tierra, y lo cierto es que poner en marcha un proyecto tan ambicioso como este en solitario, no ha sido nada fácil.

 

Pero sí muy gratificante. Cuando emprendes, tienes la libertad de gestionar todas las bases de la marca, negocio o proyecto que quieres. Tu experiencia te dicta cómo crees que hay que hacer las cosas, y cuando tienes la oportunidad de crear un proyecto desde 0, así lo terminas haciendo.

 

Este fue mi caso cuando empecé: tenía claro el formato de mi idea de negocio, quería que fuese una Agencia de Comunicación Digital. Poder brindar soluciones 360º a mis clientes era uno de mis sueños, que llegasen y tuviesen todas las oportunidades frente a ellos para poder elegir.

 

Teniendo esto claro, lo di todo de mí, plasmé mi personalidad y mi manera de trabajar para lanzar finalmente Culturina Comunicación (te cuento más aquí sobre mi historia, si te interesa 😉 ).

 

Tras un año y tres meses de andadura, me encontraba revisando mi plan de acción para 2020, cuando me di cuenta de que necesitaba avanzar hacia el siguiente nivel.

 

Este año 2019 he podido trabajar súper bien toda la parte de reputación online, autoridad, visibilidad y posicionamiento, pero ya era hora de dar el salto.

 

Sentí que mi marca estaba avanzando, pero tenía una barrera y no sabía cómo transmitir este salto cualitativo que estaba a punto de suceder.

 

 

Paso 2: Renacer.

En estos casos, lo mejor de todo es ser prudente. ¿En qué sentido? Sentarte frente a tus datos, informes y análisis, y pedirles explicaciones sobre qué esta ocurriendo y tomar conciencia de la situación en la que nos encontramos.

 

Lo que viene siendo realizar un diagnóstico, ver en qué punto estamos y hacia dónde nos queremos dirigir. Esto normalmente ocurre (o debe ocurrir) cuando estamos evaluando objetivos, cierres de año…

 

Y en el caso de la comunicación, ídem. [En este otro post te conté cuál debe ser el workflow de monitorización de tu estrategia digital, donde encontrarás más info sobre cómo evaluar tu comunicación digital].

 

Bien, pues una vez que fui consciente de este nuevo salto cualitativo que debía dar, la pregunta era: ¿Estoy preparada? ¡Pues claro que sí! Siempre lo estamos, aunque nos de miedo, debemos hacerlo igualmente. Nuestra marca, negocio o proyecto nos lo agradecerá.

 

Y ahí estaba yo, cerrando un Plan de Acción y abriendo otro, era hora de ponerle orden a mis ideas y objetivos para este año 2020. Calendario en mano, empecé a agendar posibles fechas de ejecución y a integrar los diferentes tiempos para saber si realmente todo cuadraba.

 

Con esto claro, aquí entra en juego el siguiente protagonista de la historia: el famoso Plan de Comunicación Digital del que siempre te hablo.

 

Muchos problemas de comunicación externa, es decir, de tu marca con su audiencia, vienen por una mala conexión con tu comunicación interna.

 

“¿De qué me estás hablando, Patri?” Algo muy sencillo.

 

>>Tu comunicación interna = tu comunicación externa.

 

Si tú no estás conectado/a a tu misión, tu propuesta de valor, tu por qué… No tiene sentido tu comunicación digital. Estarás informando y no comunicando (¿recuerdas la diferencia?).

 

Entonces aparecerán los agobios, el caos, la falta de control, la improvisación… Y todo por lo que has estado trabajando estos meses puede irse al garete de un momento a otro.

 

¿Te suena? Seguramente sí, porque a todos nos pasa alguna vez.

 

Y aunque todo esto te pueda parecer un rollo patatero, lo cierto es que en las primeras sesiones de Asesoría con clientes es muuuuy raro que no empiece por revisar esta conexión. Vamos comprobando qué puede estar fallando, poco a poco, hasta que profundizamos. Y damos con la tecla. Entonces llega el momento de dar el siguiente paso.

 

 

Paso 3: Re-accionar.

Ya tenía claro lo que quería hacer en esta nueva etapa de mi marca, pero ahora… ¿Cómo lo comunico? ¿Cómo hago el cambio de una etapa a otra? ¿Cómo recupero o mantengo lo que había conseguido?

 

En mi caso llegó ese momento de desconexión del que te hablaba en el paso anterior. No te voy a engañar, me sentía frustrada, sin saber hacia dónde dirigirme, preguntándome si esto era lo que realmente quería (una crisis, vaya).

 

Pero cuando me senté a ver qué estaba pasando, tenía claro que tenía que volver a conectar con mi misión y continuar el camino. Un desvío de vez en cuando, no viene mal.

 

¿La consecuencia en mi comunicación? Falta de constancia en mis redes, en mi blog, en mi newsletter… Hasta dejé de actualizar mi web. La falta de tiempo me podía, principalmente. Puede incluso que no esté políticamente correcto, ni bien visto, que te cuente esto yo precisamente: una experta en comunicación digital 😉

 

Pero estas cosas pasan en las mejores familias 😛 Y lo importante es tomar acción cuanto antes.

 

Así que decidí dar una renovación completa a toda mi imagen: ahora mi marca daba un salto cualitativo, necesitaba transmitir un “aquí estoy yo” en toda regla, y dejar a un lado la etapa más inicial, experimental e incluso amateur de mi primer año de emprendimiento.

 

Las acciones a realizar fueron inmediatas: renovar parte de mi imagen corporativa (ya lo podrás ver en Instagram), renovar mi página web y revisar mis redes sociales. Y a nivel offline, me propuse mantener y aumentar las acciones que ya realizaba como asistir a eventos, ofrecer charlas, talleres y formaciones, etc.

 

En definitiva, seguir trabajando porque ambas partes, la comunicación online y offline mantengan una unidad y coherencia para mantener y aumentar el posicionamiento que siempre he querido lograr con Culturina Comunicación.

 

 

Paso 4: Reconectar.

La personalidad de mi marca sigue siendo la misma, pero ahora tiene más fuerza, más poderío. Ahora ya SÍ me vuelve a representar, y eso me transmite la energía y la motivación que necesito para afrontar esta nueva etapa.

 

Yo no soy la misma que hace un año y medio, y mi marca tampoco.

 

Y aunque algunos cambios siguen vigentes y están en proceso de finalizar, ahora ya veo la luz al final del túnel de nuevo.

 

Todas esas acciones que me planteé en el paso 2, que he empezado a implementar en el paso 3, hacen que hoy pueda estar en el paso 4: he vuelto a reconectar con mi misión, con lo que realmente me mueve.

 

Mi especialización profesional, la comunicación creativa y cultural, me está haciendo moverme más que nunca para seguir trabajando por seguir posicionándome y ganando autoridad y visibilidad en mi sector.

 


 

Hoy tenía ganas de compartir contigo un contenido algo más personal, para que conocieses todo lo que hay detrás de Culturina Comunicación y de cómo tú también puedes afrontar con éxito ese salto cualitativo que, tarde o temprano, dará tu marca, negocio o proyecto.

 

Este post de hoy se salta todas las reglas de redacción, SEO y posicionamiento… Pero merece la pena 😛

 

Quería contarte una historia diferente para que entiendas que todas las marcas, negocios o proyectos viven momentos intensos en cuanto a cambios se refieren, y que la comunicación digital puede ayudarte a que ese cambio lo entienda a la perfección tu audiencia, al igual que yo estoy hoy contándotelo en este espacio 🙂

 


 

¿Quieres saber cómo yo te puedo ayudara a dar este paso?

 

En mi servicio de Asesoría de Comunicación Digital puedo ayudarte con cualquier aspecto que te preocupe en relación a tu imagen digital: ¿un lanzamiento? ¿optimizar tu perfil de Instagram? ¿Orientación sobre tu estrategia de contenidos?

 

Estoy deseando conocerte y saber más sobre cuál es tu situación 🙂 Accede aquí y rellena ya el formulario para agendar una primera sesión 🙂

 


 

Si todavía no lo has hecho, únete a la comunidad para que pueda seguir compartiendo contigo conocimiento, recursos y experiencias sobre la comunicación digital y la comunicación y el marketing cultural. Puedes hacerlo en la cajita titulada “Newsletter”. Cada semana mis mejores novedades para ti en tu bandeja de correo electrónico 🙂

También espero verte en Facebook, Instagram, Twitter, LinkedIn o Pinterest 😉

¡Nos vemos en el siguiente post!


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *